Acerca de: Conversor de imágenes
El conversor de imágenes cambia tus archivos de un formato a otro, muchos a la vez. Convierte PNG pesados en WebP ligeros para tu web, pasa a JPG las imágenes WebP descargadas para que cualquier app pueda abrirlas, o vectoriza un logotipo en un SVG real.
Cómo funciona
Tu navegador decodifica cada imagen y la vuelve a dibujar en un lienzo, redimensionándola si has fijado un ancho máximo. Después la codifica de nuevo en el formato de destino con la calidad que elijas. Como la codificación la hace tu navegador, la conversión es rápida y funciona sin conexión una vez cargada la página. Al terminar, descarga cada archivo por separado o todos en un único ZIP.
Para SVG hay dos modos. Vectorizar analiza la imagen y la reconstruye con formas y trazados de color, y obtienes un vector real que escala sin límite. Incrustar imagen mete los píxeles originales dentro de un archivo SVG, algo útil cuando una herramienta exige SVG pero tu imagen es una foto.
¿Qué formato elegir?
- WebP: la mejor opción para sitios web. Suele ser entre un 25 y un 35 % más ligero que el JPG con la misma calidad y admite transparencia.
- JPG: fotos que deben abrirse en cualquier sitio, como correos, programas antiguos e imprentas.
- PNG: sin pérdida, ideal para capturas de pantalla, gráficos con texto y todo lo que necesite transparencia.
- SVG: logotipos, iconos e ilustraciones planas que deben verse nítidos a cualquier tamaño.
Consejos para obtener los mejores resultados
- Una calidad de 75 a 85 es el punto ideal para WebP y JPG: archivos mucho más pequeños sin diferencias visibles.
- Fija un ancho máximo, por ejemplo 1600 px, para las imágenes web. Redimensionar ahorra más espacio que cualquier cambio de formato.
- Al convertir imágenes transparentes a JPG, elige el color de fondo que rellenará las zonas transparentes.
- La vectorización funciona mejor con imágenes de pocos colores planos. Para fotos, usa el modo de imagen incrustada.